Inicios del internet en Venezuela
Destaco que la información presentada a continuación es una recopilación de uno o varios sitios en la web.
El Internet venezolano nació en Diciembre de 1991, cuando Luis Moreno y Humberto La Roche conectaron sendas computadoras ubicadas en el CONICIT y en el IVIC (Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas), respectivamente mediante un enlace TCP/IP de 19.2 Kbps.
En la década anterior, un incipiente ciberespacio criollo existía gracias a los BBS (Bulletin Board Systems) que individualidades venían impulsando casi anónimamente. “Nombres como los de Aldo Lubrano, Robert Cooke, Juan Fernández, Luis Morello o Gilberto Mehtar son obligatorios por sus aportes en el campo de la navegación vía modem (…)Eran los años de explosión de Caracas Computer Exchange (el famoso CCX BBS), Caracas BBS, la escuela Online, YV BBS y su Cybernews, Space Ship Earth y sus conferencias Macintosh, el gran Valencia BBS de tantos recuerdos y el más lejano HotLine BBS” (Monroy, 2000).
Desde 1981 un grupo de técnicos del CONICIT venía trabajando en un ambicioso proyecto para crear un sistema de información científico nacional, que en sus inicios poco tenía que ver con internet: SAYCIT – Sistema Automatizado de Información Científica y Tecnología.
El proyecto inicial de tratar de compilar y ordenar la información científica nacional en un sistema de información nacional tomó un giro inesperado cuándo sus líderes se plantearon el objetivo de acceder a bases de datos internacionales en el área científica.
Se logra un primer enlace con bases de datos foráneas usando la tecnología de Dialog Information Retrieval Services, quienes dieron acceso a las distintas bibliotecas científicas y tecnológicas del país. Ese primer paso es seguido por la creación de una red con tecnología Telnet que llegó a unir a Caracas, Maracaibo, Puerto La Cruz, Puerto Ordaz, Barquisimeto, Mérida, Valencia y el Centro de Investigaciones de Astronomía, con enlaces dedicados de 9.6 Kbps y líneas de acceso dial up a 1200 Bps.
“Esta era la red. No había sino caracteres, acceso a base de datos en forma de caracteres y logins remotos a donde Telnet nos permitiera” – así describe Edgar Zorrila –quien fuese Director de Informática de CONICIT- esta primera red que para 1984 estaba consolidada, y se conectaba con el exterior mediante el backbone de Telenet.
Durante los últimos años de la década de los 80s el protocolo TCP/IP y el OS Unix se imponían en Norteamérica. Las principales universidades del mundo comenzaban a interconectarse con esta plataforma, la red conocida como Internet se venía consolidando.
Venezuela se conectaría al Internet mundial a principios de los 90s, cuando Sun Microsystems dona un primer servidor Sun Server 4490 de Correo Electrónico con esta tecnología al CONICIT. Iván Valdés –el técnico encargado de su entonación- la bautizaría como “Dino” en honor al perro de los personajes de tiras cómicas “Los Picapiedras”. En realidad, fue una decisión enmarcada dentro de la tradición dentro del CONICIT, cuyos servidores llevaban los nombres de los distintos personajes de estas comiquitas.
En 1992, Dino se conecta con JVCNet (John von Newman National Computer Center), el backbone de la Universidad de Princeton. Éste era uno de los sites centrales de la National Science Foundation Center, que soportaba formalmente Internet. Con esta conexión, Venezuela se integraba formalmente a la red internacional de Internet.
Monroy y Ayala coinciden en reconocer el esfuerzo de un grupo de pioneros dentro del CONICIT y otras instituciones que hicieron posible esta integración. Aparte de los mencionados Luis Moreno, Humberto La Roche, Edgar Zorrila e Iván Valdés; se menciona a Patrick O´Callaghan de la USB, Pablo Liendo de la Fundación Redes y Desarrollo (Funredes), entre otros.
SAYCIT devino en el primer ISP nacional cuando abrió Dino al público en 1991 y comenzó a ofrecer el servicio de correo electrónico. Compuserve, empresa americana pionera en estos servicios, llegó a Venezuela ese mismo año. Y en 1993 comienza a operar Eldish, el primer proveedor comercial criollo, que en realidad se conectaba a los servidores de SAYCIT.
El Big Bang de Internet en Venezuela ocurre en febrero de 1996, cuando CONATEL otorga licencias a otro siete proveedores comerciales de acceso a Internet: Etheron, CANTV (Compañia Anónima Nacional Teléfonos de Venezuela) Servicios, T-Net, Netpoint, TrueNet, Internet Comunicaciones y Omnes. Para 1997 existían 23 proveedores privados de acceso a Internet, según el anuario estadístico del ente regulador, que ofrecían acceso a Internet por Dial-up. La conexión por fibra llegaría a Venezuela de la mano de Cabletel en 1998.
Las opciones de conexión a Internet seguirían creciendo hasta entrado el siglo XXI, y con ellas se multiplicaría el número de usuarios y, más importante aún, el número de proyectos de emprendimiento personal e institucional en torno a la Internet.
La adopción y uso de la World Wide Web como herramienta para poblar el ciberespacio con contenidos vernáculos se inicia en 1994 y en los próximos diez años tomaría un ritmo frenético.
Antes de esa fecha existían distintos Gophers creados por el IVIC y estudiantes venezolanos en el exterior (Venezuela´s Gophers Server), entre otros. Pero en 1994, Diego Serebrisky –estudiante del MBA en Sloan School of Management y egresado de la USB- creó la primera web con contenido venezolano, alojada en los servidores del MIT. En palabras de Hector Briceño, quien heredaría esa página, Venezuelás Web Server contenía información básica y estadísticas de Venezuela, listas de correos, información de programa de becas, artículos de la revista SIC y la página del Forum Venezuela.
Con la apertura de las telecomunicaciones y las licencias otorgadas por CONATEL en 1996, el ciberespacio venezolano comenzó a desarrollarse. Ese mismo año Venevisión, El Nacional y El Universal creaban sus primeras páginas web; mientras que Roberto Hernández Montoya comenzaba a desarrollar Analitica.com un proyecto editorial 100% online, cuya inspiración rememora los inicios de Google en su ambición de condensar toda la información del mundo. Narra Hernández Montoya: “tenía la idea de que fuera un depositario de documentos sobre Venezuela, pero por el camino me dije por qué de Venezuela, por qué no de América Latina. Cuando crucé la esquina, me dije por qué de América Latina y no del mundo hispánico, por qué no puede ser del mundo entero. No llegué a dimensiones extraterrestres porque me topé con la puerta de la oficina”.
El Internet venezolano nació en Diciembre de 1991, cuando Luis Moreno y Humberto La Roche conectaron sendas computadoras ubicadas en el CONICIT y en el IVIC (Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas), respectivamente mediante un enlace TCP/IP de 19.2 Kbps.
En la década anterior, un incipiente ciberespacio criollo existía gracias a los BBS (Bulletin Board Systems) que individualidades venían impulsando casi anónimamente. “Nombres como los de Aldo Lubrano, Robert Cooke, Juan Fernández, Luis Morello o Gilberto Mehtar son obligatorios por sus aportes en el campo de la navegación vía modem (…)Eran los años de explosión de Caracas Computer Exchange (el famoso CCX BBS), Caracas BBS, la escuela Online, YV BBS y su Cybernews, Space Ship Earth y sus conferencias Macintosh, el gran Valencia BBS de tantos recuerdos y el más lejano HotLine BBS” (Monroy, 2000).
Desde 1981 un grupo de técnicos del CONICIT venía trabajando en un ambicioso proyecto para crear un sistema de información científico nacional, que en sus inicios poco tenía que ver con internet: SAYCIT – Sistema Automatizado de Información Científica y Tecnología.
El proyecto inicial de tratar de compilar y ordenar la información científica nacional en un sistema de información nacional tomó un giro inesperado cuándo sus líderes se plantearon el objetivo de acceder a bases de datos internacionales en el área científica.
Se logra un primer enlace con bases de datos foráneas usando la tecnología de Dialog Information Retrieval Services, quienes dieron acceso a las distintas bibliotecas científicas y tecnológicas del país. Ese primer paso es seguido por la creación de una red con tecnología Telnet que llegó a unir a Caracas, Maracaibo, Puerto La Cruz, Puerto Ordaz, Barquisimeto, Mérida, Valencia y el Centro de Investigaciones de Astronomía, con enlaces dedicados de 9.6 Kbps y líneas de acceso dial up a 1200 Bps.
“Esta era la red. No había sino caracteres, acceso a base de datos en forma de caracteres y logins remotos a donde Telnet nos permitiera” – así describe Edgar Zorrila –quien fuese Director de Informática de CONICIT- esta primera red que para 1984 estaba consolidada, y se conectaba con el exterior mediante el backbone de Telenet.
Durante los últimos años de la década de los 80s el protocolo TCP/IP y el OS Unix se imponían en Norteamérica. Las principales universidades del mundo comenzaban a interconectarse con esta plataforma, la red conocida como Internet se venía consolidando.
Venezuela se conectaría al Internet mundial a principios de los 90s, cuando Sun Microsystems dona un primer servidor Sun Server 4490 de Correo Electrónico con esta tecnología al CONICIT. Iván Valdés –el técnico encargado de su entonación- la bautizaría como “Dino” en honor al perro de los personajes de tiras cómicas “Los Picapiedras”. En realidad, fue una decisión enmarcada dentro de la tradición dentro del CONICIT, cuyos servidores llevaban los nombres de los distintos personajes de estas comiquitas.
En 1992, Dino se conecta con JVCNet (John von Newman National Computer Center), el backbone de la Universidad de Princeton. Éste era uno de los sites centrales de la National Science Foundation Center, que soportaba formalmente Internet. Con esta conexión, Venezuela se integraba formalmente a la red internacional de Internet.
Monroy y Ayala coinciden en reconocer el esfuerzo de un grupo de pioneros dentro del CONICIT y otras instituciones que hicieron posible esta integración. Aparte de los mencionados Luis Moreno, Humberto La Roche, Edgar Zorrila e Iván Valdés; se menciona a Patrick O´Callaghan de la USB, Pablo Liendo de la Fundación Redes y Desarrollo (Funredes), entre otros.
SAYCIT devino en el primer ISP nacional cuando abrió Dino al público en 1991 y comenzó a ofrecer el servicio de correo electrónico. Compuserve, empresa americana pionera en estos servicios, llegó a Venezuela ese mismo año. Y en 1993 comienza a operar Eldish, el primer proveedor comercial criollo, que en realidad se conectaba a los servidores de SAYCIT.
El Big Bang de Internet en Venezuela ocurre en febrero de 1996, cuando CONATEL otorga licencias a otro siete proveedores comerciales de acceso a Internet: Etheron, CANTV (Compañia Anónima Nacional Teléfonos de Venezuela) Servicios, T-Net, Netpoint, TrueNet, Internet Comunicaciones y Omnes. Para 1997 existían 23 proveedores privados de acceso a Internet, según el anuario estadístico del ente regulador, que ofrecían acceso a Internet por Dial-up. La conexión por fibra llegaría a Venezuela de la mano de Cabletel en 1998.
Las opciones de conexión a Internet seguirían creciendo hasta entrado el siglo XXI, y con ellas se multiplicaría el número de usuarios y, más importante aún, el número de proyectos de emprendimiento personal e institucional en torno a la Internet.
La adopción y uso de la World Wide Web como herramienta para poblar el ciberespacio con contenidos vernáculos se inicia en 1994 y en los próximos diez años tomaría un ritmo frenético.
Antes de esa fecha existían distintos Gophers creados por el IVIC y estudiantes venezolanos en el exterior (Venezuela´s Gophers Server), entre otros. Pero en 1994, Diego Serebrisky –estudiante del MBA en Sloan School of Management y egresado de la USB- creó la primera web con contenido venezolano, alojada en los servidores del MIT. En palabras de Hector Briceño, quien heredaría esa página, Venezuelás Web Server contenía información básica y estadísticas de Venezuela, listas de correos, información de programa de becas, artículos de la revista SIC y la página del Forum Venezuela.
Con la apertura de las telecomunicaciones y las licencias otorgadas por CONATEL en 1996, el ciberespacio venezolano comenzó a desarrollarse. Ese mismo año Venevisión, El Nacional y El Universal creaban sus primeras páginas web; mientras que Roberto Hernández Montoya comenzaba a desarrollar Analitica.com un proyecto editorial 100% online, cuya inspiración rememora los inicios de Google en su ambición de condensar toda la información del mundo. Narra Hernández Montoya: “tenía la idea de que fuera un depositario de documentos sobre Venezuela, pero por el camino me dije por qué de Venezuela, por qué no de América Latina. Cuando crucé la esquina, me dije por qué de América Latina y no del mundo hispánico, por qué no puede ser del mundo entero. No llegué a dimensiones extraterrestres porque me topé con la puerta de la oficina”.
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